Como padre, eres el primer profesor de su hijo, responsable no sólo de introducirlo en el mundo de las ciencias y la tecnología, sino también de desarrollar su inteligencia emocional. De hecho, las investigaciones demuestran que la inteligencia emocional es un mejor indicador del éxito en la vida que el coeficiente intelectual. Al igual que con las materias académicas, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollarla mediante el «coaching emocional», desde los primeros meses de vida.

Según un estudio de 2018 de la Academia Americana de Pediatría, los padres tienen una gran oportunidad de promover el desarrollo socioemocional de sus hijos jugando juntos. El Dr. John Gottman va más allá y describe en su libro Raising an Emotionally Intelligent Child (Criar a un niño emocionalmente inteligente) cómo las reacciones de los padres ante las emociones de sus hijos pueden dividirse en cuatro categorías:

  • Los padres que ignoran, desvían o tratan de suprimir las emociones de sus hijos.
  • Padres que desaprueban y castigan lo que perciben como emociones negativas.
  • Padres permisivos que aceptan los sentimientos de sus hijos pero no ofrecen soluciones ni límites.
  • Padres mentores que valoran todas las emociones y permiten que los niños las sientan y las expresen, pero también ofrecen orientación, como la de nombrar los sentimientos y la de resolver problemas.

No es de extrañar que esta última categoría sea la más adecuada para fomentar el desarrollo emocional de los niños, que, según las investigaciones, conduce a una mejor salud física, rendimiento académico y satisfacción personal con la vida. Gottman continúa explicando que los cinco pasos para un «coaching emocional» eficaz consisten en ser consciente de los sentimientos del niño, reconocer la oportunidad de aprendizaje, escuchar y validar esos sentimientos, ayudar a nombrar los sentimientos y promover las habilidades de resolución de problemas.

La investigación de Gottman descubrió que incluso los padres que se proponern hacer «coaching de emociones” con más exito siguen los cinco pasos en un 20-25% de las veces. Cuando empieces a utilizar las técnicas de coaching emocional con tu hijo, aquí tienes algunas frases de uso común que te ayudarán a nombrar, afirmar y animar.

Niño haciendo una actividad manual en casa y reforzando su autoestima

Cómo reaccionar y qué decir ante dificultades de mi hijo

1. Valorar la perseverancia por encima de la perfección

En lugar de decir, «Buen trabajo», cuando tu hijo complete algo, intenta decir «me gusta cómo estás trabajando en eso» mientras desarrolla la actividad.

2. Hazle un hueco a los sentimientos negativos

En lugar de decir: «No pasa nada, ya está» cuando tu hijo esté herido, triste o enfadado

Prueba a decir: «Sé que te duele mucho cuando tedas un golpe en el dedo, y a veces puede enfadarte» para expresar comprensión.

3. Expresa de manera saludable tus sentimientos

En lugar de obviar y esconder tus propios sentimientos negativos, prueba a decirle a tu hijo, por ejemplo: «Estoy molesto en este momento, pero voy a respirar profundamente».

4. Permitirles que lidien con el etiquetado de las emociones y hazles hablar de lo que sienten.

En lugar de decir: «Estás muy enfadado ahora mismo».

Prueba: «Parece que te sientes enfadado. ¿Crees que estás enfadado?»

5. Fomente la curiosidad para aumentar su autoestima

En lugar de concéntrate en las acabar las tareas, enfócate en el proceso y desarrollo de las mismas.

Intenta crear un entorno en casa que fomente el uso de enfoques únicamente dirigidos por los niños, para determinadas actividades. Que ellos sientan que son los responsables de la actividad.

Por insignificantes que parezcan estos cambios, los niños adquieren una autoestima sana a partir de lo que los padres y otros adultos de su vida demuestran primero. Así pues, si hoy estás ayudando a tu hijo frustrado por enfrentarse a aprender a compartir un juguete, muy pronto será capaz de enfrentarse a las dificultades por sí mismo con confianza.